Marternidad/Paternidad y trabajo


Maternidad y trabajo

Muchas madres y padres se cuestionan cada día por tener "poco tiempo" para sus hijos, la mayoría de ellos preferiría trabajar menos horas, pues se sienten sobrepasados, cansados, llegan a su casa después de una larga jornada laboral, extenuados, sin embargo, de igual forma intentan pasar tiempo de calidad con sus pequeños.
A menudo, se cree que maternidad/paternidad y trabajo son incompatibles, pero lo que importa, en palabras de Laura Gutman, es saber si logramos fundirnos con las necesidades de los niños pequeños en relación al contacto corporal, el cobijo, la lactancia, los brazos disponibles, la mirada, la quietud y la presencia durante las horas que sí estamos en casa, incluyendo la noche.  Siempre es posible seguir trabajando, si es nuestro deseo o nuestra necesidad, sin que el niño tenga que pagar los precios del abandono emocional. Lamentablemente, con frecuencia, se utiliza el trabajo como refugio y excusa perfecta para no sumergirse en el vínculo fusional con los hijos, en cambio, la nueva tendencia es entrar a ese misterioso universo sin tiempo y sin límites que es el contacto corporal permanente con los niños pequeños, sabiendo que esa hazaña es invisible a ojos de los demás, y que en ese territorio no recibiremos reconocimiento.
Como dice Gutman, el problema no es el trabajo, el problema es la vuelta a casa; hay que pensar cuántos minutos por día se le dedica -de verdad- a la satisfacción pura de los hijos traducida en piel, olor, leche, fluidos, abrazos y palabras llenas de sentido.
Cuando los padres regresan a casa, el niño que ya ha esperado con infinita paciencia siente que, ahora sí, ha llegado la hora de estar con mamá y papá. A partir de ese momento merece ser colmado de caricias, tiempo, abrazos y sonrisas y también merece recibir respuestas a sus reclamos legítimos. Si los padres son capaces de dejar a un lado todo lo demás una vez que han regresado a casa, si comprenden que no hay nada urgente más que nutrir a sus retoños de caricias y contención, entonces el trabajo no será un obstáculo para el vínculo amoroso entre los padres y sus cachorros.